lunes, 4 de noviembre de 2013

Desconsiderado

25 comentarios:

Daniel dijo...

Notable!... triste, pero notable. Justamente estaba pensando algo perecido.

Anónimo dijo...

Triste pero por favor!! quién no ha pensado lo mismo?!?!

Jorge Loyola dijo...

Yo no pensé lo mismo.

Roma dijo...

too soon :(

Anónimo dijo...

Dialogo desenfrenado, muy en confianza. Yo solo suelo pensar igual, pero generalmente cierro la boca por temor a esos que estan a la caza de alguien a quien transferir sus culpas.

Frank dijo...

Un inadaptado!!

Alejandro dijo...

Igual se tiró en esa hora pa dejar la cagá...

Anónimo dijo...

Yo también lo pienso, pero con un giro: "tenía que ser a la hora punta, nadie que se tire en el metro es porque quiera pasar desapercibido, bien, a ver si nos ponemos a pensar cómo esta sociedad de mierda necesita llamados de atención así de feroces"

Esteban dijo...

"conchesumadre hasta el último día"

Juan Carlos Partidas dijo...

Egoísmo... creo que le llaman. :(

Karina García Albadiz dijo...

Qué bueno que dejó la cagada, lo menos que puede hacer un suicida. Ahora no creo que andaba pensando en la hora, seguro no durmió porque su depresión no lo dejó y empezar todo de nuevo un lunes después de un largo feriado no lo pudo aguantar. Muchos de ustedes no tuvieron ni un poco de ganas de tirarse al metro....

autorfoto dijo...

a los muertos de la hora punta les molesta la vida de los suicidas

autorfoto dijo...

a los muertos de la hora punta le molesta la vida de los suicidas

Sémola dijo...

Yo me pegaré el terrible escopetazo en un patio de comidas a la hora de almuerzo, cosa de irme con varias infancias, pesadillas y traumas MUAAAAAAAAAAAAAAAAAAHAHAHAHA

Benjamín Sotomayor dijo...

La verdad es que si se suicidan en el metro por el hecho de querer acabar con sus vidas, lo encuentro un acto de egoísmo tal que yo también lo reprocho. Por último, si se van a matar, que sea con algún significado político, no se, educación gratuita, viviendas de calidad, servicio público de salud, algo con sentido, pero no, se matan y cagan la tarde de muchos chilenos que circulan a esa hora, como si vivir en Santiago no fuera algo atenuante u.u

Nahuel Felipe dijo...

Triste ver que varios piensan eso, y acá mismito lo están reconociendo.

¿Cómo puede alguien suicidarse con significado si seguramente vivió sin uno? El tipo probablemente era un pobre diablo, que jamás pensó en ver más allá de su nariz, y naturalmente no le iba a importar lo que pasara si se suicidaba ahí. No sé, estoy suponiendo.

Igual, premeditado o no, interrumpir la normalidad de un viaje al trabajo es super político.
Supongo que ahí está su significado.

Anónimo dijo...

Me da pena y rabia cuando escucho esos comentarios, que son super comunes, no tiene un poquito de empatía ? ojalá nunca les pase a alguien a quien quieren mucho para que no tengan que ver como otros se burlan, cuestionen sus motivos, que si fueron "sin sentido" o no. No creo tener el derecho a decir si es un acto de cobardía o egoísmo cuando no estuve en los zapatos de esa persona. Saludos, aguante el blog.

Unknown dijo...

Osea ...era el comentario de todos y ocurre cada vez que esto pasa...lo comente con mis compañeras de trabaja, ante la pregunta por que hacerlo a esa hora y en ese lugar son muchas la posibles respuestas pero si tratamos de empatizar creo que salta a la vista...osea esa persona tristemente trato de llamar la atencion o simplemente cagarle un rato la existencia a todos aquellos que nunca se preocuparon por la mia.

Natalia Gonzalez dijo...

? te pasaste

Anónimo dijo...

Buenos comentarios, aunque debo decir que cada cual entendió el cuento como quiso, sin hacer una reflexión profunda (que tampoco es la idea del autor, creo). Yo lo entiendo así: el suicidio, un drama tremendo (para el occiso, como para la sociedad) pasa a tener el mismo nivel de importancia para el vulgo que la incomodidad que provoca. La sociedad enferma de egoísmo. Bueno, el suicidio es un problema SOCIAL, como lo demostró Durkheim hace bastante tiempo, pero cuesta asimilarlo si nuestras vidas son tan precarias de ideas. Miguel H.

Anónimo dijo...

Que en paz descanse.

natinati dijo...

Por los comentarios que veo de algunos pareciera que es primera vez que ven una viñeta de mala imagen... acaso no entienden hacia quienes va la crítica??? están tan preocupados de llegar a sus trabajos que no son capaces de cuestionarse nada... giles! están más muertos que el que los atrasó a sus trabajitos.

Ange F dijo...

Porque las personas que se suicidan en el metro lo hacen en hora punta?

Hagamos el siguiente ejercicio: Te sientes mal, estas con un fuerte cuadro depresivo (no tratado o tratado erroneamente). Te levantas sintiendote mal, sin deseos de nada, mucho menos de ir a estudiar/trabajar y cumplir un horario y soportar al jefe. Es más que lo que nos puede pasar un lunes normal. No es fastidio, es verdadera angustia. Panico incluso. Pero usas la poca energia que tu enfermedad te deja en el cuerpo para salir de la cama e irte a trabajar. Llegas a una estacion de metro repleta de gente que esta apurada, molesta, indignada. Tu angustia crece. Como tu angustia crece, no puedes pensar con claridad: Quieres salir de ahi, quieres terminar con tu miseria y con eso que te duele tanto. La gente pasa a tu lado y te pega y no se dan cuenta que estas colapsando (porque lo harian?). En medio de esa crisis, aparece el metro. Pero ya todo te supero. Ya no puedes más. Y de pronto, ese metro que te llevaria a un lugar angustioso, se te muestra como la llave de la libertad.
Creanme que en lo ultimo que penso esa persona fue en hacerle pasar un mal rato a los demas.

Andrés Aravena dijo...

Conocí a Hernán el año 1986, cuando estudiábamos ingeniería. Le decíamos "el hormiga", por su aspecto y su capacidad de trabajo. Venía del campo, de una familia más bien pobre. Había entrado a la U a los 16 años. Combatió a la dictadura con valor. Arriesgó la vida por ganarle a la muerte.

Decidió que lo suyo era ser profesor y enseñar matemáticas a los niños. Dejó ingeniería para estudiar pedagogía. Trabajó en el proyecto ENLACES y se doctoró en una universidad norteamericana. Tuvo una carrera exitosa.

Nunca hizo alarde de nada. Era un hombre modesto, sin ningún aspaviento. Vivía con su mujer a la que amaba y su hijo adolescente, increíblemente parecido a él, en una parcela fuera de Santiago. Hace pocos días había empezado un nuevo proyecto que le entusiasmaba y en el que él haría una contribución importante a las nuevas generaciones de profesores. El fin de semana largo hizo un asado con amigos, siempre alegre, haciendo planes para el próximo domingo.

El lunes 4 de noviembre mi amigo Hernán cayó a las vías del metro y murió arrollado.

No sabemos qué pasó. Quienes le conocimos no podemos entenderlo. No sabemos si fue un accidente o un paso premeditado. Quienes le conocimos y admiramos como un hombre íntegro, valiente, humilde, consecuente e imprescindible tendremos que aceptar que el universo no es justo.

Andrés Aravena dijo...

cayó a las vías a la hora punta. El tránsito estuvo interrumpido, perturbando a muchos transeuntes.